
A veces me siento así... atrapada por mi misma, protegiéndo-me en exceso y levantando nuevamente defensas contra aquel que ose acercarse demasiado... pero, sé que me observo desde ese otro lado, contemplo mi seguridad aparente y comodidad relativa, prohibiéndome inclusive seguir avanzando, puede que hasta estar recuperada, es algo que desconozco.Intentando acallar esa voz que me reprocha por ese encierro injusto y repentino, y reprimiendo justamente lo que me hizo ser yo misma por completo, dejando de lado normas y reglas sociales ya establecidas.Desde ese extraño lugar os contemplo, veo vuestros buenos y malos momentos, las alegrías, tristezas y deseos, pero tan solo soy eso, una sombra que se desliza presenciando vuestro sentir, pero sin ser partícipe de ello.Es algo inquietante comprobar a que extremos puede llegar uno mismo para no volver a sufrir, atrapándose en una compleja red de miedos, reproches e inseguridades que emergen con inusitada fuerza...Aunque casi prefiero el fino y delgado cristal que la fría piedra, ya que al menos, éste es mucho mas frágil y facil de romper, tan solo hay que atreverse a algo tan sencillo y complejo a la vez, como... vivir de nuevo.Y de fondo... siento que algo me llama mas alla de los confines de mi propia prisión, y observo girando mi rostro intrigada...